4 Claves para Conectar con tu hijo

   ’Papá, quizá si te acercas a mí y me miras, me escuchas,

 y tratas de entenderme descubriendo mi mundo,
podamos conectar, charlar y conocernos mucho mejor.’

 

Siempre me ha sorprendido la comunicación que tienen los niños entre ellos desde que son muy pequeños. Me arrebata ver a mis hijas jugando y hablando con sus amigas. Tienen conversaciones mágicas, es realmente fascinante.

¿Qué les impide tener este espacio de apertura y confianza con nosotros?

Coincide esta pregunta, que llevo tiempo reflexionando, con los temas que más surgen en mis talleres y sesiones: mi hijo no se comunica conmigo; mi hijo no me cuenta nada; mi hijo no me escucha. Existen en muchas ocasiones problemas de comunicación entre padres e hijos.

Probablemente no hay una única solución para conseguir que nuestros hijos hablen y se comuniquen con nosotros. Es una suma de variables que hacen que ello sea posible. Parte dependen de ti y parte, de tu hijo. Mi creencia es que si generamos un espacio agradable y seguro para ellos, podemos ayudarles a comunicarse un poco más.

Es normal tener miedo y ser reacio a mostrarnos cómo somos realmente, a abrirnos plenamente. Tenemos temor al rechazo, a no ser comprendidos y a mostrarnos débiles. En el caso de los niños, tienen temor sobretodo a no ser queridos.  Si los padres mostramos cercanía, confianza, comprensión y respeto, podremos ayudarles a abrirse más fácilmente. Desde la tranquilidad y la valentía. Se trata intensificar nuestra comunicación acortando las distancias. Ponernos a su nivel en todos los sentidos para que desaparecen las desemejanzas, diferencias y discrepanciasy se cree así un espacio de valor para ellos.

Hoy os hablaré de una habilidad muy importante para establecer una buena comunicación y una buena relación entre dos personas: La Conexión. Mi experiencia me dice que si consigues una buena conexión con tu hijo y creas este espacio de apertura, la comunicación fluye sola.

La Conexión o El Rapport es una habilidad que trata de crear un espacio seguro entre dos personas, en este caso entre tu hijo y tú. Rapport es una palabra inglesa que significa buena relación, compenetración y entendimiento. Se trata de generar un espacio de comunicación donde tu hijo se sentirá cómodo para acercarse a ti y expresar todo lo que necesite. Es una competencia fundamental para descubrirlo en profundidad. Para poder conocer realmente cómo es, tiene que abrirse primero.

¿Cómo podemos generar más conexión con nuestros hijos?

  1. Estando presentes

‘Date cuenta de que el momento presente es todo lo que tienes. Haz del ahora el enfoque principal de tu vida’.- E.Tolle

Para estar presentes hay que parar ese vaivén de pensamientos y preocupaciones y estar con el momento presente, con lo que está ocurriendo aquí y ahora. Dejemos por tanto en la entrada de casa toda esa mochila de preocupaciones que tanto nos ocupan para estar al menos un ratito 100% presentes y disponibles para ellos. Son aquellos momentos de calidad que marcan la difencia y las relaciones. La presencia es lo que realmente le da calidad a tu vida.

‘El regalo más preciado que podemos dar a otros es nuestra presencia. Cuando nuestra atención plena abraza a los que amamos, florecen como flores’.-Thich Nhat Hanh.

  1. Escucha a tus hijos con atención e interés.

El primer paso es la presencia, es Estar, el segundo,  Escuchar. Sin escucha no hay conexión y menos comunicación.

¿Qué te ocurre cuando estás contando algo importante a alguien y notas que no te estás escuchando ni prestando atención? ¿Cómo te sientes? Pues así se sienten ellos…Sienten que no te interesan, que no los valoras y que por tanto, no son importantes. Como no les interesas ni son importantes para ti, ¿para qué volverte a contar algo? ¿Para qué volverse a sentir así de pequeño?

La escucha se basa en poner toda la atención y foco en el otro, tanto en lo que dice como lo que no dice, dejando de lado nuestros pensamientos y opiniones (Auto-Escucha). Si queremos conectar con nuestros hijos y que nos cuenten debemos escucharles con interés, respeto y mucho cariño. Abrazar todo lo que nos dicen y no juzgarlo. Hay una sutil diferencia entre oír y escuchar. Puedes estar oyendo a tu hijo pero no escuchando. ‘ Sí, sí cariño te escucho’…y sigues con tu libro, tu móvil o tus pensamientos. Escuchar es cuando haces sentir al otro especial e importante. Es cuando abres espacios para que las personas se abran y se comuniquen. Es descubrir a la persona que tienes delante y quererla tal y como es. Escuchar es entrega y amor, es generosidad y es dejar de pensar en ti para poder empezar a pensar en el otro.

  1. Empatiza y compréndelos. Ellos no son como tú.

KHALIL GIBRAN: “SOBRE LOS HIJOS”

«Tus hijos no son tus hijos
Son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen.
Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos,
Pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes hospedar sus cuerpos, pero no sus almas,
Porque ellas viven en la casa del mañana, que no puedes visitar ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados (…).
Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea hacia la felicidad».

Sir Ken Robinson en su libro El Elemento habla de un concepto así llamado. Dice que todos tenemos una fuerza motriz en nuestro interior, que una vez liberada puede hacer realidad cualquier sueño. Es la fuerza que surge cuando estás conectado a quien eres en realidad. Con los años, dice Robinson, nos vamos desconectando de esa fuerza y nos vamos haciendo iguales a los demás.

No se trata, por tanto, de convertir a los niños en lo que queremos que sean sino en respetar lo que son e impulsar esa esencia. Es en su esencia donde reside la autoestima, la confianza, la seguridad y sin duda, su felicidad.

‘Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero’.- Jorge Bucay

Descubre y acepta su mundo tal y como es, y desde allí seguro que entenderás muchas más cosas y generarás mucha más conexión.

La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia’.- Heinz Kohut.

  1. Sé ejemplo y sé tú también auténtico

Ser real y sincero es también fundamental para sintonizar con tu hijo. No trates de ser alguien que no eres. Muéstrate genuino. Sé vulnerable y abierto. No intentes ir de duro, o de sabio, o de educador, o de padre; ves de ti mismo, con tus historias, tus vivencias, tus fallos y tus virtudes. De esta manera le estarás dando permiso a él para que sea quien realmente es. Sé verdadero en lo que haces.

‘Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo’.- Albert Einstein

Éstas y otras habilidades emocionales aprendemos en los cursos de coaching para padres y madres.
Habilidades que te ayudarán a tener más paciencia, más empatía y sobretodo te ayudarán a tener un impacto mucho mucho más positivo en tus hij@s.

Inicio del próximo curso: 26 de Octubre. Son 6 sesiones de 2horas cada una. (3, 10, 17, 24, 31 de octubre)
Lugar: Hotel Atiram Arenas (calle Capitán Arenas número 20)
Horario: 19h a 21h

Si quieres más información puedes enviarnos un email a claudia@juansylvie.com

Cuestionario

Tómate tu tiempo para responder tranquilamente a estas preguntas y profundiza tanto como desees. Esto es para ti para que crees consciencia de dónde estás y dónde te gustaría estar.

1. ¿Qué logros debes tener en tu vida para que consideres que tu vida ha valido la pena y ha sido satisfactoria, una vida de pocos o ningún arrepentimiento?

2. Si hubiera una pasión secreta en tu vida, ¿cuál sería?

3. ¿Cuál es tu rol y tu aportación al mundo o al futuro de tus hijos? ¿Cuál es tu legado?

4. Si tuvieras todo el dinero del mundo y no tuvieras miedo de nada, ¿qué cosas cambiarías de tu vida?

5. Si tuvieras un sueño que en cinco años pudieras alcanzar con la ayuda de un coach, ¿cuál sería ese sueño? ¿Qué crees que te podría aportar un coach?

6. ¿Qué echas de menos en tu vida? Si lo tuvieras, ¿cómo cambiaría tu vida? ¿Y la de tus hijos?

7. Imagina tu día ideal y haz una breve visualización de cómo sería. Si quieres luego puedes dibujarlo con todos los detalles. Imagina tu día ideal lleno de colores luminosos.

8. ¿Dónde te ves ahora versus tu día ideal? Ponte una nota entre el 1 y el 10, donde 10 significa que estás consiguiendo todo y menos de 10 es que tal vez haya cambios en tu vida que quieras hacer.

9. ¿Cuáles son estos cambios? ¿Qué necesitas equilibrar?

10. ¿Qué puedes hacer que esté bajo tu control para incrementar uno o dos puntos esa nota y acercarte a tu día ideal?

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