Co-educación Escuela-Familia contra el Bullying

Bullying es un término inglés que significa “acoso”, “hostigamiento”, “abuso”. Se ha instalado entre niños y adolescentes como un representante concreto de violencia o agresión física o verbal, generando un vacío emocional.

Cuando hablamos de bullying, nos referimos a una forma grave y específica de agresión o violencia ya que no sucede en un momento puntual de enfado o pelea y de manera impulsiva, sino que es un comportamiento intencional y con premeditación, repetido y donde existe un desequilibrio de poder o de fuerza.

Comportamiento intencional y deliberado significa que el propósito o el objetivo de dichos actos es herir, hacer daño o provocar sufrimiento. A veces, podemos hacer daño a alguien sin querer, que en ese caso, no sería considerado bullying. Para que sea bullying, tiene que haber intención de dañar al otro.

Comportamiento repetido y reiterado es cuando el mismo niño o niña es víctima una y otra vez de actos crueles y agresivos. El acoso puede prolongarse durante varios cursos y varios años.

Un desequilibrio de poder es porque se produce entre iguales pero en desigualdad de condiciones. Es decir, el acosador y la víctima suelen tener la misma edad, incluso pueden ir a la misma clase, pero el acosador adopta una actitud de superioridad y ataca constantemente a la víctima. Por su parte, la víctima se hace pequeña y no sabe cómo defenderse quedando aislada.  El desequilibrio de poder puede tomar diferentes formas; por ejemplo, el desequilibrio puede estar relacionado con las diferencias en la fuerza física, la capacidad de dominar verbalmente a otra persona o excluir a las personas de los grupos. Decir que la víctima tiene dificultados para defenderse significa que, en cierto modo, hay un desequilibrio de poder o fuerza entre el acosador y la víctima. La víctima puede ser débil físicamente, muy tímida, o ser nueva en la clase y aún no ha adquirido la confianza suficiente para defenderse. Por lo tanto, el acoso escolar es una conducta que no tiene justificación porque se produce un abuso de poder, el más fuerte domina al más débil.

El bullying se ha considerado en muchas ocasiones como si fuera simplemente ‘cosa de niños’, como algo normal que debemos aceptar y dejar que suceda. Incluso, en ocasiones, se puede ver como algo que hace a los niños más fuertes para el futuro y la vida real.

La realidad y los cada vez más estudios de investigación que existen alrededor respecto este tema demuestran que el bullying es un grave problema social entre niños y adolescentes y que los daños que causa son muy extensos y dolorosos. 

El pez solo sabe que vive en el agua después de que ya está en la orilla del río.

 No esperes a que te toque y fomenta una educación contra el acoso escolar. No importa si tu hijo es acosador, testigo o víctima, ya que en los tres casos, el niño/niña sufre graves consecuencias emocionales.

 

¿Qué estamos haciendo los padres para prevenir y solucionar el acoso?

Dejemos de poner el foco solo en la escuela, culpándoles por su mala vigilancia en los patios o su carencia de valores por ejemplo y empecemos a ejercer de padres activos y responsables de nuestros hijos. Es importante tener claro y asumir qué responsabilidad le toca a cada uno. ¿Por qué esperas a que la escuela les enseña los valores en lugar de enseñárselos tu?

Los centros educativos sin duda tienen la responsabilidad de facilitar ambientes de aprendizaje seguros y que les brinden apoyo, en los que puedan participar todos los alumnos sin discriminación ni temor. Pero las escuelas nos apoyan y nos acompañan en la educación de nuestros hijos, pero en ningún caso, son los responsables de su desarrollo integral. Los padres como responsables de ellos, tenemos la obligación de proteger, cuidar, enseñar y educar. Los niños necesitan ver a sus padres establecer y defender los estándares para hacerse cargo de su seguridad y de que traten y sean tratados con cariño y respeto.

“La escuela es mi segunda casa, pero mi casa es mi primera escuela” Genoveva Hi González

El hijo se educa en casa. La mayor parte del desarrollo emocional y social de los niños viene del ambiente en sus hogares. No se sabe exactamente, cuán del desarrollo del niño viene por genética y cuánto viene por ambiente. Algunos investigadores tiran hacia lo ambiental y otros hacia la genética. Yo por experiencia propia, soy de las que cree muchísimo por mi experiencia en las teorías ambientales, ya que a pesar de que haya una genética determinada, ésta puede desarrollarse de una manera u otra, dependiendo del ambiente.

Cuando un niño nace comienza a ver todo a través de los ojos de sus padres. Mirando a su padre y a su madre irá sacando conclusiones de cómo funciona el mundo que le rodea y de quien es él. Todos los niños nacen ya con un temperamento que influirá en su carácter, aunque los padres no puedan intervenir sobre su herencia genética si podrán hacer mucho en cuanto a la relación que establezcan con su hijo. Este vínculo que se desarrollará entre ambos ayudará a crear un determinado ambiente que por supuesto ayudará a moldear el desarrollo emocional del niño y su comportamiento. Se dice que el ambiente y la genética influyen en la misma medida sobre la conducta de un niño/niña.

“No te preocupes si tu hijo no te escucha, porque te observa todos los días” Madre Teresa de Calcuta

Cada mirada, cada gesto, cada comentario, cada caricia, tiene un impacto. Si eres consciente de tu impacto en cada momento, serás libre y podrás decidir entonces ofrecer tu mejor versión a tus hijos. Si ayudas a tu hijo a crecer con valores, habilidades sociales y una fuerte autoestima, es más difícil que se convierta en acosador, testigo o víctima.

No es posible que los niños alcancen un pleno desarrollo de sus competencias intelectuales y emocionales si no es desde la co-educación Familia-Escuela. En la balanza de la Co-educación, a la escuela le corresponde asumir el mayor peso en la formación de competencias intelectuales – técnicas, y es la familia la que debe asumir el mayor peso de la formación en valores y competencias emocionales.

Te recomiendo mi libro, Educar contra el Acoso, donde encontrarás muchísimas herramientas para ayudar y acompañar a tu hijo en su sano desarrollo social y emocional de una manera creativa y práctica.

La vida en familia es un eficaz medio educativo al que debemos dedicar tiempo y esfuerzo. La escuela complementará la tarea, pero en ningún caso la sustituirá.

Esta es mi creencia. ¿Tú como lo ves?

 

 

 

Cuestionario

Tómate tu tiempo para responder tranquilamente a estas preguntas y profundiza tanto como desees. Esto es para ti para que crees consciencia de dónde estás y dónde te gustaría estar.

1. ¿Qué logros debes tener en tu vida para que consideres que tu vida ha valido la pena y ha sido satisfactoria, una vida de pocos o ningún arrepentimiento?

2. Si hubiera una pasión secreta en tu vida, ¿cuál sería?

3. ¿Cuál es tu rol y tu aportación al mundo o al futuro de tus hijos? ¿Cuál es tu legado?

4. Si tuvieras todo el dinero del mundo y no tuvieras miedo de nada, ¿qué cosas cambiarías de tu vida?

5. Si tuvieras un sueño que en cinco años pudieras alcanzar con la ayuda de un coach, ¿cuál sería ese sueño? ¿Qué crees que te podría aportar un coach?

6. ¿Qué echas de menos en tu vida? Si lo tuvieras, ¿cómo cambiaría tu vida? ¿Y la de tus hijos?

7. Imagina tu día ideal y haz una breve visualización de cómo sería. Si quieres luego puedes dibujarlo con todos los detalles. Imagina tu día ideal lleno de colores luminosos.

8. ¿Dónde te ves ahora versus tu día ideal? Ponte una nota entre el 1 y el 10, donde 10 significa que estás consiguiendo todo y menos de 10 es que tal vez haya cambios en tu vida que quieras hacer.

9. ¿Cuáles son estos cambios? ¿Qué necesitas equilibrar?

10. ¿Qué puedes hacer que esté bajo tu control para incrementar uno o dos puntos esa nota y acercarte a tu día ideal?

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