Niños de Alta Demanda, Niños Movidos, Niños Hiperactivos…¿Sirven de algo las etiquetas?

Nos empeñamos en etiquetar a los niños, en meterlos en un pack de personalidad y no entendemos que cada niño y cada persona es única e irrepetible.

Todos evolucionamos, cambiamos y a pesar de que quizá de niños tenemos un temperamento dado, unas características y vivimos en un entorno determinado, uno va aprendiendo y va cambiando a medida que desarrolla su autoconocimiento y sus habilidades emocionales…

Reducir a un niño a una simple etiqueta es simplificarlo a su mínima potencia y encerrarlo allí de por vida.

Su auto-imagen y auto-concepto, lo que piensan que son, viene definido por todo lo que escuchan de nosotros durante su infancia.

¿Qué crees que tu hij@ opina de sí mism@? ¿Qué es aquello que repites una y otra vez sobre él o ella?

Positiviza y mira a tu hijo en toda su amplitud

Si miramos por ejemplo, algunas de las características de lo que hoy en día dicen que tienen los ‘niños de alta demanda’ son:

–       Problemas para conciliar el sueño

–       Necesidad de contacto físico

–       Sensibles a las críticas

–       Ansiosos, preocupadizos

–       Perseverantes

–       Baja tolerancia a la frustración

–       Con mucha energía

–       Dificultad para jugar solos

Mis tres hijos tienen muchas de estas características, pero a mí personalmente no me gusta etiquetarlos como niños de alta demanda, ni hiperactivos o movidos…personalmente creo que tienen algunos de esos rasgos como muchos otros…Es importante ver a tu hijo es su amplitud, no desde una única cualidad ya que perderás muchas otras que también tiene. Quizá tienen rasgos que destacan más pero no son únicos…Cada niño demanda a su manera, pero todos demandan o mejor, todos necesitan nuestro cariño.

Veamos lo que también tienen estos niños de ‘alta demanda’ o ‘movidos’ por ejemplo:

–       Son niños con voz y actitud

–       Son niños auténticos

–       Son niños lanzados y valientes

–       Son niños vitales, con mucha energía

–       Son niños que consiguen lo que quieren

¿Por qué miramos siempre lo que falta y no miramos más todo lo que hay?

Depende de dónde pongas el foco determinarás tu comportamiento hacia tu hijo y su propio destino.

Más que etiquetar o empaquetar a los niños en un lugar, difícil de salir, mira lo bueno de esas etiquetas, en qué le pueden ayudar y observa más allá de ellas.

Mira a tu hijo en su totalidad. Tu hijo es mucho más que un niño movido, hiperactivo o demandante.

Y antes de etiquetar date cuenta también de la perspectiva propia y de cómo eres tú que puede estar influyendo en la mirada hacia tu hijo. Entramos en la maternidad con unas expectativas dadas tal vez alejadas de la realidad, los niños no solo comen, duermen y están quietecitos, ¿verdad? 😉

Y un último consejo relacionado con este tipo de conductas en algunos niños… es importante que no volquemos toda la responsabilidad de ‘sus comportamientos’ en ellos. Obsérvate y hazte un poquito más responsable de lo que puede estar sucediendo…Los niños aprenden de ti:

–       Si tu hijo no se comunica, revisa primero cómo es tu comunicación con él o ella, cómo le escuchas, cómo lo hablas…

–       Si tu hijo es tímido, revisa cómo os relacionáis en casa con los demás…

–       Si tu hijo tiene problemas de sueño, revisa cómo es el proceso de acostarlo…

–       Si tiene problemas con la frustración, revisa por ejemplo cómo pones los límites en casa

Luego, por supuesto, es importante tratar con el niño las emociones o las dificultades que tiene en su día a día, sus comportamientos, sus actitudes, sus frustraciones, … pero desde estas otras perspectivas que sin duda te ayudarán a resolverlo de forma mucho más efectiva.

Ánimos!

Cuestionario

Tómate tu tiempo para responder tranquilamente a estas preguntas y profundiza tanto como desees. Esto es para ti para que crees consciencia de dónde estás y dónde te gustaría estar.

1. ¿Qué logros debes tener en tu vida para que consideres que tu vida ha valido la pena y ha sido satisfactoria, una vida de pocos o ningún arrepentimiento?

2. Si hubiera una pasión secreta en tu vida, ¿cuál sería?

3. ¿Cuál es tu rol y tu aportación al mundo o al futuro de tus hijos? ¿Cuál es tu legado?

4. Si tuvieras todo el dinero del mundo y no tuvieras miedo de nada, ¿qué cosas cambiarías de tu vida?

5. Si tuvieras un sueño que en cinco años pudieras alcanzar con la ayuda de un coach, ¿cuál sería ese sueño? ¿Qué crees que te podría aportar un coach?

6. ¿Qué echas de menos en tu vida? Si lo tuvieras, ¿cómo cambiaría tu vida? ¿Y la de tus hijos?

7. Imagina tu día ideal y haz una breve visualización de cómo sería. Si quieres luego puedes dibujarlo con todos los detalles. Imagina tu día ideal lleno de colores luminosos.

8. ¿Dónde te ves ahora versus tu día ideal? Ponte una nota entre el 1 y el 10, donde 10 significa que estás consiguiendo todo y menos de 10 es que tal vez haya cambios en tu vida que quieras hacer.

9. ¿Cuáles son estos cambios? ¿Qué necesitas equilibrar?

10. ¿Qué puedes hacer que esté bajo tu control para incrementar uno o dos puntos esa nota y acercarte a tu día ideal?

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