¿Por qué los padres importan hoy más que nunca?

Según Dr. Gordon Neufeld (Hold on to your Kids) estamos viviendo una época donde los niños suelen encontrarse con vacíos de vínculos, es decir, que carecen de conexiones congruentes y profundas con los adultos que los crían. Este vínculo es necesario para una adecuada orientación psicológica, emocional y ética de nuestros hijos; saber quiénes son y qué quieren, qué está bien y qué no, como relacionarse adecuadamente, …Sin este vínculo, los niños se sienten perdidos y según Gordon, es lo que más temen y lo peor para su desarrollo psicológico y emocional.

Los niños son incapaces de orientarse por sí mismo, necesitan de nosotros.

Son muchos los factores que activan esta tendencia:

  • La sociedad presiona para que padre y madre trabajen fuera de casa, incluso cuando los niños aún son muy pequeños.
  • Según Gordon, por raro que parezca, a los educadores y maestros rara vez se les enseña sobre vínculos.
  • Los niños son colocados ya desde muy temprana edad, incluso recién nacidos, en entornos donde pasan gran parte del día en compañía unos de otros. La mayor parte de su vida la pasan en contacto con otros niños no con los adultos que pueden influir positivamente en su vida.
  • La globalización hace que muchos padres y madres tengan que trabajar fuera de casa o desplazarse frecuentemente.
  • Cada vez estamos más alejados de ese abrazo protector de la familia multigeneracional. Aquellas personas que desde siempre, son capaces de mostrarte una aceptación amorosa incondicional que es el fundamento de la seguridad emocional. No solo abuelos, sino tíos, tías, primos,…
  • Pasamos el tiempo buscando planes para que estén con sus amigos en lugar de buscar planes para que estén con nosotros.
  • Las nuevas tecnologías ponen difícil el dialogo con nuestros hijos y nos alejan de ellos.

Y esto deriva en lo que Gordon denomina, vínculos subvertidos y pasan a ser los compañeros los que orientan a nuestros hijos. Cuando un niño tiene una falta de vínculo hacia sus padres/madres, se vincula hacia sus compañeros prefiriendo estar con ellos y ser como ellos. Ellos pasarán a ser su punto cardinal y por tanto su modelo de como comportarse, qué ponerse, qué apariencia tener, qué decir y qué hacer. Sus amigos se convertirán en el árbitro de su vida, diciéndoles lo que está bien y lo que está mal, de lo que es importante e incluso de cómo definirse a sí mismos. Y el gran problema es que los amigos de nuestro hijo no son personas de las que deseemos que dependan ya que los niños no están habilitados para dar a nuestros hijos un sentido de su ser, para discriminar entre lo bueno y lo malo, distinguir entre el hecho y la fantasía, y dirigirlos hacia dónde ir y cómo llegar allí. Los niños o jóvenes están aprendiendo y no tienen la madurez ni la capacidad para ser un buen guía. Si ya nos cuesta a nosotros, imagínate si los dejamos en manos de otros…

Te recomiendo que te leas el Libro de Gordon Neufeld, Hold on to your Kids (El vínculo familiar) ya que habla de este trastorno que afecta a los de niños y adolescentes que ahora se encaminan hacia la adultez y que han perdido la orientación hacia los adultos que los cuidan. Suelen ser niños que nos frustran con su aparente certeza de que están perfectamente bien, por más que con toda claridad veamos que van por la dirección equivocada o carecen de dirección. En la superficie uno podría decir que los vínculos con los compañeros son positivos, ya que no parecen perdidos, pero en realidad lo están.

Por primera vez en la historia, los jóvenes recurren para su instrucción, para buscar sus modelos y para ser guiados, no a los padres y madres ni adultos encargados de ellos, sino a gente que la naturaleza nunca pretendió colocar en el papel de tutores: sus semejantes, compañeros o amigos. Los jóvenes hoy en día, dice Gordon, son educados por personas inmaduras que no pueden llevarlos a la madurez. Es por ello, que los padres importan hoy más que nunca.

Gordon dice que el meollo del problema no estriba tanto en el cambio social sino en la falta de compensaciones frente a este cambio.

¿Cómo padre o madre, qué haces para compensarlo?

Descubre en nuestros cursos para padres y madres, qué podemos hacer hoy los padres y madres para que, a pesar de todas estas ‘dificultades’, podamos construir un vínculo fuerte con nuestros hijos y ser un gran modelo y guía para ellos.

Si quieres más información, escríbenos a admin@juansylvie.com

 

Cuestionario

Tómate tu tiempo para responder tranquilamente a estas preguntas y profundiza tanto como desees. Esto es para ti para que crees consciencia de dónde estás y dónde te gustaría estar.

1. ¿Qué logros debes tener en tu vida para que consideres que tu vida ha valido la pena y ha sido satisfactoria, una vida de pocos o ningún arrepentimiento?

2. Si hubiera una pasión secreta en tu vida, ¿cuál sería?

3. ¿Cuál es tu rol y tu aportación al mundo o al futuro de tus hijos? ¿Cuál es tu legado?

4. Si tuvieras todo el dinero del mundo y no tuvieras miedo de nada, ¿qué cosas cambiarías de tu vida?

5. Si tuvieras un sueño que en cinco años pudieras alcanzar con la ayuda de un coach, ¿cuál sería ese sueño? ¿Qué crees que te podría aportar un coach?

6. ¿Qué echas de menos en tu vida? Si lo tuvieras, ¿cómo cambiaría tu vida? ¿Y la de tus hijos?

7. Imagina tu día ideal y haz una breve visualización de cómo sería. Si quieres luego puedes dibujarlo con todos los detalles. Imagina tu día ideal lleno de colores luminosos.

8. ¿Dónde te ves ahora versus tu día ideal? Ponte una nota entre el 1 y el 10, donde 10 significa que estás consiguiendo todo y menos de 10 es que tal vez haya cambios en tu vida que quieras hacer.

9. ¿Cuáles son estos cambios? ¿Qué necesitas equilibrar?

10. ¿Qué puedes hacer que esté bajo tu control para incrementar uno o dos puntos esa nota y acercarte a tu día ideal?

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